Muchas veces hemos hasta El Pardo desde Aluche. Para ello, utilizábamos dos itinerarios. El primero, pasando por la calle de Arroyofresno hasta llegar a la parte superior de los túneles sobre la M-40 y entrar en el bosque por senderos. El segundo, utilizando una pasarela peatonal para coger un estrecho camino junto a la Carretera de El Pardo que, finalmente, te obliga a rodar algo más de un kilómetro por la carretera.
Pero hoy, hemos decidido ir hasta El Pardo utilizando la Senda Fluvial del río Manzanares.
Salimos desde el Parque de las Cruces y utilizamos el Anillo Verde Ciclista para adentrarnos en la Casa de Campo. La atravesamos por completo y continuamos por el carril bici del Anillo, rodando junto al río Manzanares.
Nada más cruzar el Puente de San Fernando, nos olvidamos de las dos itinerarios comentados y, en este punto, nos olvidamos de la pasarela y tomamos una pista que sale junto al puente sobre la M-30, en donde ya vemos postes de madera indicando la Senda Fluvial del Manzanares.
Una vez que llegas al río, tan sólo tenemos que seguir por una cómoda pista que nos regala unas bonitas vistas de todo el entorno del río y nos hace pasar bajo el Puente de San Fernando. Incluso, comprobamos como se está construyendo la estructura de hierro que albergará una pasarela para salvar unos metros que suelen embarrarse con las lluvias.
El resto del recorrido es placentero y escaso de esfuerzo. Todo el trazado es llano. Pasamos junto al Parque Deportivo de Puerta de Hierro, junto a las canchas de prácticas de golf, la Playa de Madrid y las Instalaciones deportivas de Somontes.
Y sin darnos cuenta, rodando siempre por un entorno natural precioso, llegamos El Pardo. Y como punto final para el retorno, tomamos el sendero del margen contrario del río hasta llegar al aliviadero de la Presa, "El Chorrillo de El Pardo".
Por la senda nos hemos ido encontrando con bastantes senderistas y con una excursión de escolares para ver el aliviadero. Un buen lugar para un avituallamiento y regresamos por los caminos del margen contrario del río hasta llegar a El Pardo.
El retorno, lo hacemos por la misma senda hasta la Casa de Campo y siguiendo el Anillo Verde, llegamos al Parque de las Cruces donde damos por finalizada la tranquila ruta de hoy, carente de metros positivos y que nos ha hecho rodar 52 kilómetros alejados de los coches.
Para finalizar, unas frías cervezas y comida en el merendero del Parque. Bonita ruta.
Hace unos día visité la ciudad de Amsterdam. Y como todo turista, regresé con muchos recuerdos. Pero si tengo que elegir el que más me ha impactado me decanto por "Las bicicletas".
En Madrid, entre diversas medidas medioambientales que han establecidos, quieren fomentar el uso de la bicicleta para aparcar los coches y aminorar la contaminación. Pero la orografía de la ciudad, la falta de infraestructuras y la existencia de tantos coches hace inviable que la bicicleta sea considerada un medio de transporte cotidiano.
Cuando visitas Amsterdam, te das cuenta que Madrid está a años luz de aproximarse a la importancia de la bicicleta que se tiene en esta ciudad.
Lo primero que notas al salir a la calle es la ausencia de ruido unido a un aire muy respirable. La circulación de vehículos es muy escasa. Se limitan a los vehículos de reparto, a los de servicio público y a los eléctricos. Asombra ver tantos puestos de recargas eléctricas en los pocos lugares para estacionar.
Pero es la bicicleta la que llena todo el paisaje de la ciudad. No hay puente sobre los canales que no disponga de bicicletas decoradas para robar unas fotografías a la ciudad. La ciudad esta repleta de carriles bici paralelos a los carriles que usa el tranvía y la calzada para los pocos coches que se mueven por el Centro. Todo perfectamente señalizado y adaptados los semáforos para las bicicletas.
Da igual donde mires, siempre ves bicicletas. Las aceras, repletas de bicicletas estacionadas y apiladas unas a otras. Lo mismo las ves junto a las viviendas particulares como ocupando grandes espacios junto a edificios de oficinas. Existen muchos estacionamientos en la vía pública destinado para las bicicletas, pero están abarrotados. Por eso, te las encuentras en cualquier parte de la ciudad.
Pero entender lo que significa la bicicleta como medio de transporte es ver la inmensidad de ellas circulando por las calles. Ferrys repleto de bicicleta atracando en los muelles que salvan el río IJ para llegar al Centro, desembarcando de cada uno centenares de ellas. Los carriles repletos y circulando a una velocidad a velocidad rápida para estar integradas entre tanto peatón.
La bicicleta es el principal medio de transporte de Amsterdam, seguido por la red de tranvías. Además, la ciudad también dispone de Metro y Tren. Hasta que no ví los estacionamientos subterráneos que dispone la ciudad exclusivamente para bicicletas, no comprendí la importancia que la bicicleta tiene para los ciudadanos de esta ciudad y de este país, porque lo mismo ocurre en otras localidades de los Países Bajos.
Junto a la Estación Amsterdam Central, las cabeceras de líneas de la red de Tranvías de la ciudad y bajo un gran canal, se encuentra un enorme estacionamiento subterráneo para 7000bicicletas. Los accesos se hacen mediante pasarelas eléctricas y dispone, además de un gran taller-tienda. Todo ello controlado por personal de seguridad y tornos de accesos. Y lo que dice mucho de la política del gobierno que apoya este medio de transporte es el precio: las primeras 24 horas es gratuito, el resto de los días a 1,25 €. Increíble.
Encontré otro estacionamiento subterráneo en la céntrica calle Damrak, junto al edificio de la Bolsa, pero de acceso manual y habilitada la rampa para la bicicleta. Y al mismo precio.
Viendo la infraestructura de estacionamiento que dispone la ciudad y la enorme cantidad y calidad de los carriles bici, es comprensible entender que la bicicleta es el primer medio de transporte de esta ciudad. Según datos estadísticos, Amsterdam dispone de algo más de 820000 personas censadas. Según me explicaron, el ayuntamiento tiene contabilizadas unas 900000 bicicletas, lo que supone 1,3 bicicleta por cada habitante.
La mayor parte de las bicicletas son muy básicas, no disponiendo de manetas de freno en los manillares y frenando a contrapedal. Son bicicletas baratas. Nuevas salen por menos de 200 €, teniendo las que quieras en el mercado de segunda mano o dentro de los canales, convirtiéndose en un vertedero de bicicletas.
RESCATE DE BICICLETAS EN LOS CANALES
Es curioso ver la variedad de bicicletas existentes. Las tienes con tres sillines para llevar a niños o con remolques delanteros para llevar carga, perros o niños. Cualquier adaptación es buena si cumple tus necesidades. Llegué a ver a una pareja en una bicicleta donde la mujer iba sentado en un sillín invertido por delante del manillar. Iban circulando cara a cara. alucinante.
Y ahora hablo como un peatón más en esta turística ciudad. ¡Te juegas la vida al cruzar las calles por pasos peatonales o semáforos! Solamente frenan y paran cuando por el cruce pueden atravesarse turismos o furgonetas. Si los pasos peatonales o semáforos están instalados para la regulación peatonal en general, más vales que mires hasta por arriba y cruces deprisa, porque no paran. Llevan un ritmo rápido y lo mantienen hasta en los giros. Además, las fases de los semáforos son muy cortas y en las calles anchas tienes que cruzar muy deprisa porque corres riesgo de ser atropellado.
A continuación, cuelgo algunos videos para entender esta locura.
Pero el uso de este maravilloso medio de transporte lo ves hasta en pequeños pueblos de la campiña. Llegué a encontrar estacionamientos disuasorios para bicicleta junto a estaciones de autobuses urbanos.
Y si eres un poco curioso y navegas por la red, te encontrarás con un video de la inauguración del mayor parque mundial para bicicletas ubicado en la localidad neerlandesa de Utrecht.
Si tengo que ser sincero, al regresar a Madrid y perderme entre el caos circulatorio, mi mente se va a esa ciudad donde todo el mundo va en bicicleta y donde es considerada el primer medio de transporte de los ciudadanos con todo los medios y apoyo de los gobernantes que la dirigen. ¡Qué envidia!
El Anillo Verde Ciclista, que circunvala Madrid junto a la M-40, transcurre por un trazado de carril-bici. Tiene muchos detractores, y también simpatizantes. Pero lo que no es discutible es la opción de rodar por la ciudad durante sus aproximadamente 65 km, fuera de la corriente circulatoria. Pero, además, tiene una parte muy positiva. El Anillo te permite salir de Madrid por muchos puntos y enlazar con otras rutas que se alejan de la Capital. Y eso es lo que hemos hecho hoy.
Hoy he tenido la suerte de ir en compañía de unas buenas piernas, mi amigo Casillas. Y puesto que no lo conocía, he aprovechado para enseñarle la Dehesa de Valdelatas. Pero, para ello, había que subir a la zona norte de Madrid. Para no rodar mucho tiempo por carriles-bici, recorremos el trazado que utilicé en la ruta Aluche-Dehesa de Valdelatas. De esta forma aprovechamos los senderos de la Casa de Campo y nos salimos del Anillo por la carretera de El Pardo para tomar el recorrido del Camino de Santiago de Madrid.
Tras pasar junto a la Clínica Sear, el carril-bici de Colmenar nos lleva hasta la entrada de la Dehesa de Valdelatas. Un pequeño refrigerio y recorremos los diez kilómetros de senderos y pistas entre arroyos, acueductos, encinas y pinares. Un verdadero pulmón verde que nos limpia de tanta contaminación que padecemos últimamente.
Salimos de la Dehesa por un camino con restos de vertederos ilegales y llegamos a la rotonda sobre la M-40 que accede a la carretera de Fuencarral. Desde la misma rotonda, enlazamos con un pequeño sendero y nos situamos. de nuevo en el Anillo Verde. Como las sensaciones eran buenas y el tiempo y la hora acompañaban, nos decidimos por cerrar el Anillo Verde bajando hacia Vallecas; no sin antes, llevarnos un pequeño recuerdo del Wanda Metropolitano.
Con el terreno favorable, vamos finalizando el trazado del Anillo y aprovechamos unas "rubias" muy frías que se nos cruzan por el camino. Como es natural, no tuvimos más remedio que pararnos para dar buena cuenta de ellas.
Esta ruta la iniciamos en el Parque de las Cruces (Aluche) y ahí cierro el track. Pero el tiempo empleado en el recorrido no es real. Está incluido el tiempo empleado en degustar cuatro jarritas que nos llevamos de recuerdo. Al final, nos ha salido una ruta con 74 kilómetros muy llevaderos, pero no aptos para traseros sensibles.
La propuesta de hoy no es nada especial. Me voy a ceñir al trazado del Anillo Verde Ciclista para visitar el nuevo Parque Forestal de Valdebebas, bautizado con Parque de Felipe VI.
Inicio la marcha cogiendo el carril-bici en el Parque de Aluche y tomo el Anillo en sentido contrario a las agujas del reloj, pasando por Villaverde, Vallecas, Moratalaz..... De esa forma llego a la calle de Niceto Alcalá Zamora y tras pasar la entrada de las cocheras de la EMT me desvío a la derecha en la segunda glorieta, rodando siempre por carril-bici.
De esta forma, me planto en una de las puertas de acceso al Parque de Felipe VI cuando llevo recorrido algo más de 34 kilómetros.
Acceso al Parque
Antes de entrar observo la existencia a mi derecha de un carril-bici que discurre por el exterior de la valla que protege el Parque. Pero mi intención es verlo por su interior. Para ello accedo y, en la entrada, veo los directorios que informan de toda su distribución.
Compruebo como este Parque dispone de diversos itinerarios teniendo el siguientehorario de apertura:
Del 1 de mayo al 30 de septiembre
de 08:00 a 21:00
Del 1 de Octubre al 30 de abril de 09:00 a 18:00
Decido recorrer el carril-bici perimetral por el interior del Parque en sentido contrario a las agujas del reloj que me permite hacerme una idea de lo que ofrece este entorno.
Me sorprende la existencia de algunas subidas un tanto exigentes y el gran número de "varas" que en unos años se harán árboles. Poca sombra ofrece en verano, aunque existen múltiples fuentes. Bonito espacio aunque con una arboleda aún por crecer.
Tras perimetrarlo, salgo del Parque por el mismo lugar y bajo de nuevo al carril-bici del Anillo Verde Ciclista y reanudo la marcha con sentido a Las Tablas y Monte Carmelo. Desde ahí, toca bajar hasta Casa de Campo y subir a Aluche.
Sencillo recorrido el de hoy que me ha permitido recorrer algo más de 70 kilómetros en una mañana soleada y con la novedad de conocer un nuevo parque en Madrid.
DATOS DEL RECORRIDO:
Total kilómetros: 70,30 Tiempo total invertido: 4:06:15 Tiempo en movimiento: 3:47:16 Tiempo detenido: 00:18:59 Velocidad media en movimiento:18.60 km/h Velocidad máxima: 44 km/h Desnivel acumulado ascendiendo: 753 m. Desnivel acumulado descendiendo: 741 m. Altitud máxima: 739 m. Altitud mínima: 566 m. DECÁRGATE EL TRACK
No suele ser habitual que en este blog repita recorridos, salvo que en ellos haya realizado alguna variante. No obstante, en el caso de la ruta de hoy, voy a incluirla porque me he encontrado unas modificaciones realizadas por el Ayuntamiento y que mejoran la seguridad y el movimiento circulatorio en los alrededores del Lago de la Casa de Campo.
Hoy me encuentro un día engañoso. Un Sol espléndido y cielo despejado, pero 0º me acompañan en los primeros kilómetros del recorrido y me encuentro la repetida helada mañanera que no nos deja en este mes de Enero.
Decido bajar a la Casa de Campo y voy con la intención de subir hasta la Dehesa de la Villa y de vuelta, pasarme por las obras de la Ciudad de la Seguridad que se están realizando en las instalaciones del antiguo IFEMA.
Creo que no tiene mucho sentido pormenorizar sobre el trazado de hoy; ya lo relaté en la ruta de ALUCHE-DEHESA DE LA VILLA. No obstante, lo que me ha animado a colgar este artículo son las modificaciones viales que encuentro en el entorno del Lago de la Casa de Campo. El primer cambio lo encuentro en la Glorieta de Patines. Han construido una rotonda y se han eliminado los cruces; lo que mejora la corriente circulatoria y la seguridad de los ciclistas.
Glorieta de Patines
Pero al bordear esta rotonda, me encuentro con la siguiente sorpresa. En la subida de la c/ Herradura, para bordear el Lago, han estrechado el carril de circulación. A la derecha han construido un estacionamiento en línea y, a la izquierda han construido un carril bici separado por balizas. Sorprendente.
C/ Herradura
Circular por esta zona en estas condiciones te da cierta tranquilidad. Ya no hay que ir junto a los coches al bordear el Lago. Pero lo mejor es que han dado continuidad al carril-bici y continua por el Paseo Azul.
Principio del Paseo Azul
Sigo sorprendiéndome al ver que han ensanchado el antiguo carril-bici que baja hasta la Plaza de las Moreras.
Paseo Azul hacia la Pza. de las Moreras
Y para rematar este entramado de carriles, me encuentro al regresar que el carril-bici bordea completamente el Lago por la calle de María Teresa, finalizando junto al Paseo de los Plátanos, junto al Estacionamiento.
C/ de María Teresa
Tengo que reconocer que hacía falta esta modificación, puesto que la instalación de estos carriles-bici mejora la seguridad de los ciclistas; sobre todo, los fines de semana en los que las inmediaciones de la Casa de Campo se inundan de bicis junto con las que proceden del Anillo Ciclista. Un gran acierto.
Con algo menos de frío, prosigo mi marcha junto al Río Manzanares; y tras cruzar sobre la M-30, giro a la derecha y subo a la Dehesa de la Villa. Tras aprovisionarme de agua y comer algo, bajo hasta el mirador y me entretengo en sacar una instantánea de mi bici con las cumbres nevadas de la Sierra madrileña.
Mirador de la Dehesa de la Villa
De regreso a casa, y tras entrar de nuevo en la Casa de Campo, decido subir por el Paseo de la Puerta del Ángel y tomo a la derecha la calle del Ferial para pedalear junto a los antiguos pabellones y acceder a la puerta principal de los antiguos recintos feriales. Bajo por la derecha y me encuentro las obras de la denominada Ciudad de la Seguridad. Tan solo contemplo la parte mas cercana del Pabellón de la Pipa acabada, por lo menos por fuera; dado que ya han instalado toda la cristalería exterior. El resto de las obras están muy atrasadas.
Finalizo las "visitas" de hoy y regreso a casa por el carril-bici junto junto a la Avd. de Portugal y entro de nuevo en la Casa de Campo. Y tras pasar por Batán, vuelvo a tomar los caminos que me han llevado hasta aquí, para finalizar en Aluche.
Tranquila mañana ciclista que me ha obsequiado con la sorpresa de unos buenos carriles-bici alrededor del Lago de la Casa de Campo, y que me ha obsequiado con algo más de 53 km.
Total kilómetros: 53,20 Tiempo total invertido: 3 h 23' 21'' Tiempo en movimiento: 2 h 56' 50'' Tiempo detenido: 26' 31'' Velocidad media en movimiento:18,10 km/h Desnivel acumulado ascendiendo: 732 m. Desnivel acumulado descendiendo: 658 m. Altitud máxima: 714 m. Altitud mínima: 565 m.