viernes, 16 de agosto de 2019

ESCALONA-CENICIENTOS-CADALSO DE LOS VIDRIOS (tras el incendio)


El 28 de junio se produjo un incendio en la localidad de Almorox (Toledo). Las adversas condiciones meteorológicas contribuyeron a que las llamas se desplazaran a la Comunidad de Madrid afectando a los municipios de Cadalso de los Vidrios y Cenicientos, entre otros. Una semana antes recorrí parte de esos territorios con mis compañeros disfrutando de un entorno privilegiado para la práctica del MTB.

Mes y medio ha tenido que pasar para que me decidiera a recorrer esa bellísima zona de encinas y pinares. Las sensaciones de temor, rabia y tristeza iban a formar parte de esa ruta. Pero había que hacerlo. En compañía de Ángel me decido a meterme por “Las cenizas de Cadalso”.

Me decido a llegar hasta Cenicientos pasando por Paredes de Escalona y subiendo por la antigua cantera para ascender por un camino técnico y sin descanso hasta la finca Gilgo para continuar el ascenso por una pequeña carretera asfaltada y emprender la rápida bajada hasta Cenicientos. Junto al monumento al toro hacemos un pequeño descanso y nos preparamos para lo que nos espera.






Como otras muchas veces hemos hecho, continuamos por la carretera hasta el acceso a la pista de la Peña de Cenicientos. Pero cogemos el camino de la derecha marcado con flechas del Camino de Santiago. A partir de aquí, vamos a entrar en toda la zona abrasada. Da la sensación de estar a las puertas del infierno.




Nos dejamos caer por un camino que ha sido arrasado por las máquinas y que le han quitado su peligrosidad en el tramo de bajada. No sabes a dónde mirar. Todo es negro. Huele a ceniza. Se salva la tierra removida del camino. Nunca he pedaleado con tanta pena. Grabo algunas partes para tener un mal recuerdo de este momento. Algunas fincas están abrasadas. Las viñas son esqueletos carbonizados. Algunos pinos y encinas fueron devorados por las llamas desde su base o desde sus copas.




La suerte ha hecho que algunas casas se libraran de las llamas, pero otras mejor no recordarlas. Así salimos a la carreterilla que nos va a llevar a Cadalso. Las últimas zonas quemadas por este lado se encuentran a un kilómetro del pueblo. Decidimos subir hasta la gasolinera para refrescarnos e inmortalizar el momento con fotos con el monumento al Cantero.




Tomamos la decisión de regresar por la cantera de Cadalso y adentrarnos por el interior de otra de las zonas abrasadas. Bajamos hasta la Depuradora y, por el camino de la derecha, nos dejamos caer por una zona ennegrecida que me hizo recordar la frondosa vegetación de encontré hace mes y medio. Por momentos notamos el olor a tomillo y, reconozco, nos sirve de aliciente. La naturaleza es sabia y todo volverá a ser lo que era. Así llegamos hasta las Canteras. Grandes bloques de granito sirvieron de cortafuegos aunque alguno de ellos estaban ahumados.




Seguimos rodando viendo el triste horizonte donde lo que fue verde ahora es marrón. Más de lo mismo. Llegamos a la Cañada Real Talaverana y la cogemos por la derecha hasta que tenemos que pararnos junto a un enorme pino centenario cuya enorme copa ha desaparecido siendo troceada para liberar el camino tras partirse por culpa de la llamas. ¡Qué pena!. Junto a este pino nos encontramos otro de un color marrón unificado. Fincas abrasadas, campos de cenizas, etc.









Por fin, la cañada cruza la carretera de Almorox a Cenicientos y optamos por bajar hasta Paredes por el divertido y precioso camino señalizado como Camino de Santiago, el cual no ha sufrido daños. El sinuoso, rápido y técnico camino nos hace olvidar, un poco, todo lo visto anteriormente y nos devuelve al puro mtb. No vamos hasta Almorox por la Cantera de Paredes, no más cenizas por hoy. Regresamos a casa y damos por finalizada esta gran ruta empañada por "las cenizas de Cadalso".



DATOS DEL RECORRIDO:

Total kilómetros: 43,80 km
Tiempo total invertido: 3 h 23' 50''
Tiempo en movimiento: 3 h 03' 10'' 
Tiempo detenido:  20' 40'' 
Velocidad media en movimiento: 14,30 km/h
Velocidad máxima: 43 km/h
Altitud mínima: 348 m.
Altitud máxima: 821 m.
Desnivel acumulado ascendiendo: 839 m.
Desnivel acumulado descendiendo: 756 m.



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martes, 28 de mayo de 2019

ALUCHE-MONTE DE BOADILLA

Buena mañana para pedalear y lo voy a hacer en compañía de Alfonso que propone recorrer todo el Monte de Boadilla. Como tan sólo conozco las pistas principales de ese Monte, su propuesta me llama la atención y me dejo llevar.

Dejamos Madrid pasando por debajo de la A-5 y nos adentramos por el socarral hasta pasar por debajo de la M-40. Dejamos la Venta la Rubia a la izquierda y por un estrecho sendero entre un campo de cultivo nos vamos adentrando hasta la proximidades de la Ciudad Empresarial del Santander.

Antes de llegar a la M-50, giramos a la derecha y bajamos hasta la Puerta Principal del Santander y vamos bordeando por la izquierda toda la Ciudad Empresarial, siempre pegados a la valla. De esa forma accedemos a un puente sobre la M-501 y cruzamos las vías del Metro Ligero. Tras cruzar la Carretera de Circunvalación bajamos hasta la Plaza de Toros y, por la derecha, cruzamos la Avenida de España de Boadilla del Monte y nos situamos junto a la valla del Palacio del Infante D. Luis. Frente a la esquina opuesta de la valla, cruzamos un pequeño puente de madera que salva el Arroyo de Nacedero y entramos en el Monte de Boadilla.

He querido detallar el recorrido anterior porque es una muy buena opción para entrar en el Monte de Boadilla sin coger carreteras. Para volver existen varias alternativas pero, para llegar, esta opción es muy buena.

Sigo la rueda de Alfonso bordeando el Monte por la derecha y subiendo por el Barranco del Prado del Espino hasta los límites de la Urbanización Montepríncipe. Seguidamente, nos dejamos caer por un precioso, largo, divertido y sinuoso sendero por el Barranco del Romeral, el cual, volvemos a subir.

Este sube-baja se va a repetir constantemente, llegando a cruzar bajo la M-513 entrando en el Monte de las Encinas y apareciendo varias veces junto a la valla de la M-516. Un pequeño cenador de madera nos sirve para hacer un descanso y comer alguna barrita.






Tras el descanso, otros sube-baja junto a un estrecho sendero, nos sitúa junto a la Urbanización Las Encinas. Decidimos rodar hasta la Urbanización Monte Alina y pasando junto a la Urbanización La Finca entramos en la Casa de Campo por la Colonia de Los Ángeles. Desde ahí, como siempre, regresamos por el Anillo Ciclista hasta el inicio de esta ruta.

Los casi 54 kilómetros de ruta se me han hecho cortos. La facilidad de entrar en el Monte de Boadilla, su entorno y el del Monte de las Encinas, los senderos, el aroma a pino y jara, y la inestimable compañía de Alfonso van a provocar que vuelva a realizar esta ruta que supera las tres horas de pedaleo.


DATOS DEL RECORRIDO:

Total kilómetros: 53,60 km
Tiempo total invertido: 3 h 42' 28''
Tiempo en movimiento: 3 h 18' 41'' 
Tiempo detenido:  23' 47'' 
Velocidad media en movimiento: 16,20 km/h
Velocidad máxima: 37 km/h
Altitud mínima: 637 m.
Altitud máxima: 732 m.
Desnivel acumulado ascendiendo: 656 m.
Desnivel acumulado descendiendo: 655 m.



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lunes, 20 de mayo de 2019

ALUCHE-EL PARDO-MADRID RÍO


Hace mucho tiempo que no me desplazo con la bici hasta El Pardo. Con el recurso de tener la Casa de Campo tan cerca de casa, se nos olvida que hay otros lugares preciosos y muy entretenidos para pedalear.

Aprovechando esta mañana poco calurosa, empiezo la ruta en el Parque de las Cruces en compañía de Casillas, llegando a la Casa de Campo por el Anillo Verde Ciclista. Un exceso de polen nos acompaña durante el recorrido del anillo hasta pasar Arroyofresno. 

Para entrar en El Pardo  tomamos el acceso de las escaleras de la calle Braojos, a la que se llega por la calle de Gabriela Mistral. De esa forma, cambiamos el carril bici por los senderos del Monte del Pardo hasta situarnos encima de los dos túneles de la M-40.

Un continuos sube-baja por sinuosos senderos nos lleva hasta la entrada principal de Club
Deportivo Somontes. Lo bordeamos y llegamos al camino junto al río Manzanares. Un agradable y sombrío paseo nos lleva hasta el puente que nos llevaría hasta el Cristo de El Pardo. Lo cruzamos y tomamos la senda de la derecha.

Esta entretenida, sombría y preciosa senda nos va a llevar hasta el "Chorrito" (el aliviadero de la Presa de El Pardo), siempre con la compañía del río Manzanares a nuestra izquierda. Tras recorrer los casi 3 kilómetros que tiene este tramo, llegamos a nuestro "Chorrito". Un entorno muy bien cuidado, y de fácil acceso. El gran caño de agua tiene su encanto, y provee de agua a nuestro río.




Aprovechamos este bonito lugar para hacer un pequeño descanso y comer algo. Por supuesto, nos levamos un recuerdo de este lugar.






Para regresar a casa, lo hacemos por el margen contrario del río al descubrir un práctico puente que no conocíamos y que da acceso a la zona recreativa cercana al Cementerio de Mingorrubio. Pero, aprovechando este paso, volvemos a El Pardo por un pequeño sendero junto al Río para seguir disfrutando de la presencia de sus aguas.




Dejando atrás El Pardo y pedaleando junto al río llegamos de nuevo a las instalaciones de Somontes. Para llegar al Anillo Ciclista, continuamos unos metros por la carretera para tomar otro sendero junto a la M-605 hasta llegar a la pasarela peatonal junto a la calle de Arroyofresno.

Esta vez decidimos no llegar a casa cruzando por la Casa de Campo y utilizamos el nuevo carril bici, recientemente inaugurado, que sale junto al Club de Campo y enlaza con el Puente de los Franceses para entrar, así, en Madrid Rio. Un tranquilo paseo por todo Madrid Río nos lleva al Parque Lineal del Manzanares y utilizamos el Anillo Ciclista para subir a la Avenida de los Poblados, finalizando la ruta junto a la Vía Lusitana en compañía de dos frías rubias.






DATOS DEL RECORRIDO:

Total kilómetros: 53,90 km
Tiempo total invertido: 3 h 43' 44''
Tiempo en movimiento: 3 h 12' 29'' 
Tiempo detenido:  31' 05'' 
Velocidad media en movimiento: 16,80 km/h
Velocidad máxima: 34 km/h
Altitud mínima: 570 m.
Altitud máxima: 645 m.
Desnivel acumulado ascendiendo: 444 m.
Desnivel acumulado descendiendo: 444 m.



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sábado, 10 de noviembre de 2018

LA VÍA DE LA PLATA




En el mes de Septiembre iniciamos Óscar y yo nuestro tercer Camino de Santiago. Después de haber recorrido el Camino Francés y el Camino de Madrid, decidimos atrevernos con La Vía de la Plata, saliendo desde Mérida.




Nuestra idea era llegar hasta Santiago de Compostela, subiendo por el Camino Mozárabe y continuando por el Camino Sanabrés. Lo conseguimos en nueve días. Pero teníamos un sueño pendiente: llegar hasta el mar.




De esa forma, y ampliando en dos jornadas más el viaje, pudimos ver parte de la Costa da Morte, visitando Muxía y finalizando nuestro Camino en Finisterre.




Once fantásticas jornadas que no he querido que quedaran en el olvido y, para ello, he publicado un blog conteniendo la totalidad de nuestro Camino. Si estáis interesados en conocerlo podéis visitar la siguiente dirección:


Espero haber transmitido todo lo que vivimos durante las once etapas, más los viajes de ida y vuelta.

ULTREIA


jueves, 30 de agosto de 2018

ESCALONA-EL ENCINAR DEL ALBERCHE-LA PIEDRA ESCRITA

Dos sitios me quedaban por conocer este verano. Uno de ellos la zona de Las Hoyas; el otro, La Piedra Escrita de Cenicientos. Y como las vacaciones se acaban, había que aprovechar la mañana de hoy.

Las 7:30 horas se ha convertido en la hora de arranque de este verano. En compañía de Ángel, empezamos el pedaleo cuando las primeras luces del día asoman entre las casas y el Sol aún no ha salido. 

Como la idea es llegar a Almorox, cruzamos el puente y por el paseo del río nos dirigimos a la subida empedrada que nos sitúa en el Camino Viejo de Escalona a Almorox. En pocos kilómetros estamos atravesando Almorox por su derecha y bajamos por la Avenida de la Estación,la calle de los encierros, con sentido a la explanada donde instalan en fiestas la plaza de toros. Tomamos la ancha pista que nos encontramos a nuestra izquierda y nos dirigimos hacia Las Hoyas.

Tras subir un pequeño repecho, emprendemos la bajada hacia Las Hoyas, cuyo nombre entiendo que le fue puesto por las fuertes depresiones del terreno en un constante sube y baja, siempre con la presencia de pinos, encinas y tejos. No conocíamos este paraje pero, por lo visto durante las bajadas y las exigentes subidas, nos ha asombrado la belleza de su paisaje.






Dejamos atrás Las Hoyas y entramos en la urbanización que lleva su nombre. Una larga recta nos lleva a la carretera que procede de la Finca de El Alamín, la M-540. La tomamos a la izquierda y continuamos por el habitual itinerario para llegar a Villa del Prado, bajando por el antiguo trazado del FEVE.

Al llegar a Villa del Prado, lo bordeamos por su lado izquierdo para salir del pueblo por el Camino de Almorox, teniendo como siguiente destino la Urbanización del Encinar del Alberche.

Hace dos años publiqué la Ruta nº 30: "Escalona-El Encinar del Alberche". En su relato expliqué las enormes subidas que fui encontrando y el agotador empuje-bike por un inacabable cortafuegos. Como ya conocía lo que nos íbamos a encontrar, acometemos las primeras subidas con bastante esfuerzo y echando los pies a tierra hasta coronarlas. Pero, en vez de girar a la derecha para llegar al cortafuegos, seguimos un track que tenía guardado y que nos lleva a la urbanización por un camino vecinal.

Lo único que conseguimos es no empujar las bicis por terreno blando. La primera bajada es peligrosa por su desnivel y por tantas piedras sueltas. Finalizamos en un barranco y, por la izquierda, la técnica del empuje-bike nos ayuda para subir por unas tremendas cuestas. Un respiro, una foto y a continuar.




Parece que cuando vas viendo más cerca las primeras viviendas de la urbanización te animas y piensas que lo duro está acabando. Pero, para ser sincero, lo único bueno que tiene esta paliza son las vistas que nos ofrece los alrededores de El Encinar.




Llegamos a las vallas de las primeras viviendas y giramos a la izquierda para poder entrar en las calles de la urbanización. Pero quien piense que ya se han acabado las subidas, se equivoca. La Urbanización de El Encinar del Alberche dispone de pocas calles llanas. Las cuestas son enormes, pero asfaltadas. O subes, o bajas. Y las subidas te hacen meter desarrollos. Un pequeño avituallamiento y algo de descanso junto a las instalaciones deportivas y continuamos ascendiendo hasta la Iglesia para salir de la urbanización con un testigo muy especial.




A las pocas pedaladas, la pista de tierra se convierte en una carreterín hormigonado que emprende el descenso hacia las proximidades de la N-403. Pero como ya conocía la zona, prefiero modificar el track que estamos siguiendo y alternarlo con la anteriormente mencionada Ruta 30. De esa forma, paramos en el principio del rasante y tras tirarnos una foto con el paisaje de las Peñas de Cenicientos y la de Cadalso, tomamos el camino de la derecha que nos dirige hacia un fabuloso pinar que nos regala una divertida bajada.




Al finalizar el precioso descenso, giramos a la derecha y entramos en la vieja carretera cubierta por un manto de hojas de pino que nos lleva hasta la N-403. La cruzamos con mucho cuidado, entramos en la Cañada de Talavera y empezamos a rodar sobre una  buena pista. Tras disfrutar de estos parajes, llegamos a la carretera TO-1560 que cogemos con sentido a Cenicientos.

Lo que pretendemos a continuación es localizar unos restos arqueológicos que nombré en la  Ruta nº 35: "Escalona-Cenicientos-Aldeaencabo-Nombela". Al principio del relato de esa ruta cité a "La Piedra Escrita" durante la subida hacia Cenicientos, pero no llegamos a verla.

Aprovechando el track que estamos siguiendo, queremos localizarla antes de regresar a casa. Para ello, rodamos un rato por la carretera, pasando cruces de pistas ya conocidos, y nos desviamos por un pequeño camino que nos encontramos a la izquierda. Este camino se va deteriorando y se convierte en sendero entre pastizales hasta que llegamos a una finca cuya puerta tiene un candado y dispone de un cartel que habla de visitas guiadas.

A pesar de arañarnos las piernas por todos los pastos secos, no somos capaces de encontrar La Piedra, hasta que un labriego, nos indica como poder acceder. Aún así, tenemos problemas para llegar. Pero con otro poquito de ayuda, la localizamos. Toda esta zona pertenece a fincas particulares. Cruzamos primero el Arroyo de los Molinillos y pasamos bajo un gran árbol tronchado. Al llegar junto a una finca que tiene una roulotte y algunos cultivos, giramos a la izquierda para llegar a una pequeña y sombría planicie en donde comprobamos que se nos acaba el camino.

Para llegar a la Piedra, por nuestra derecha, existe una pequeña vereda junto al Arroyo de los Molinillos que termina en una pequeña pasarela, pero que está completamente cerrado por la maleza. Así que, tenemos que andar pocos metros por el seco cauce del arroyo y subir a la pasarela, continuando caminando por nuestra izquierda. Las bicis quedaron en la sombra.





Lo que nos encontramos a continuación es con La Piedra Escrita de Cenicientos, un monolito de granito natural de unos 5 metros de alto y cuatro de ancho. En una de sus caras existe una hornacina donde vemos con claridad tres figuras que representan una ceremonia. La imagen de la izquierda debe de ser una sacerdotisa, y las dos de la derecha un hombre y una mujer. 




Como he querido saber más de este asombroso y desconocido resto arqueológico, incluyo en este relato parte del texto de la web otraiberia.es para llamar la atención de las personas que lean esta crónica:


"Ciertos lugares, como el que vamos a conocer hoy, han sido utilizados como lugares de culto desde la noche de los tiempos; localizaciones que por ciertas razones (posiblemente telúricas) fueron elegidas ya desde la prehistoria como Santuarios donde adorar a los Dioses de turno y hacer ritos, hoy desconocidos en su mayoría. Es pues emocionante visitar lugares como este, que han sobrevivido casi 2000 años en medio de la nada, al azar de la climatología y de la destructiva mano del hombre, y que pese a ello han llegado en un magnifico buen estado, guardando todo su halo mágico y enigmático que sorprende todavía a los visitantes del siglo XXI como nosotros.

En el caso de la Piedra Escrita de Cenicientos, nos encontramos con un lugar de dilatada historia,  utilizado como Santuario desde época Prerromana (Vetones), luego por Romanos, como Altar en honor a la Diosa Diana y posteriormente como Necrópolis Medieval, donde se intenta Cristianizar y eliminar su fuerte carácter pagano y en el que además se estableció un pequeño poblamiento alrededor de la Piedra, posiblemente relacionado con la vecina y mágica “Peña de Cadalso”, donde se conocen asentamientos desde las Edades del Cobre o Bronce hasta el Hierro. Es más, dicho poblamiento aparece citado en los archivos parroquiales de Cenicientos, que dice que  tuvo parroquia y que llevó por lógico título: “Virgen de la Piedra Escrita”, de ahí que sea conocido por los habitantes de Cadalso también por el nombre de “Canto de la Virgen“. 




En la parte posterior del monolito aparecen huellas que los lugareños denominan "las garras del oso". Y frente a la hornacina, una gran bloque de piedra horizontal nos hace creer que es una especie de "toro de guisando".




Si se quiere saber más sobre esta "joya", recomiendo PINCHAR AQUÍ


Hay que tener en cuenta que La Piedra Escrita se encuentra dentro de una finca particular, por lo que si se accede a ella, debemos de ser muy respetuosos. Y con respecto al acceso, no volveré a entrar por donde lo hemos hecho hoy, sino por donde hemos vuelto a salir a la carretera M-543. Por este acceso entramos en la Ruta nº 35, y creo que es la mejor opción.

Después de conseguir nuestro objetivo, y habiendo perdido mucho tiempo, decidimos bajar a Paredes de Escalona por la carretera y no hacerlo por la cantera. Seguidamente, cogemos la carretera hasta Escalona y bajamos a las urbanizaciones en donde finalizamos nuestra sorprendente ruta.

Y para finalizar la última salida veraniega, lo celebramos como se merece la paliza de hoy, con unas cervecitas muy frías y un bañito reconfortante en la piscina. ¿Quién se acuerda de las cuestas del día?




Fin del último relato veraniego sobre una gran y dura ruta que nos ha hecho sudar y patear la tierra de camino a la Urbanización El Encinar del Alberche, y nos ha metido por pastizales para localizar La Piedra Escrita de Cenicientos. Una ruta con más de cuatro horas de pedaleo sobre una distancia de 55 kilómetros que nos ha acumulado 900 metros positivos de desnivel. 


Gracias Ángel por tu compañía.



DATOS DEL RECORRIDO:

Total kilómetros: 55,100 km
Tiempo total invertido: 5 h 36' 32''
Tiempo en movimiento: 4 h 06' 00'' 
Tiempo detenido: 1 h 30' 32'' 
Velocidad media en movimiento: 13 km/h
Velocidad máxima: 45 km/h
Altitud mínima: 382 m.
Altitud máxima: 724 m.
Desnivel acumulado ascendiendo: 900 m.
Desnivel acumulado descendiendo: 849 m.



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